Simicarreras Guadalajara 2015

Muy temprano, bajo una agradable temperatura, con la catedral de Zapopan como fondo y acompañados por sus familias, miles de personas se preparaban para participar en la 8.ª Simicarrera 10K que se lleva a cabo en la Perla Tapatía.

A las 8:00 de la mañana, el centro lucía color amarillo, por las playeras de los participantes, y tras entonarse el himno mexicano, el contingente arrancó para disfrutar 10 kilómetros, fuera para ponerse a prueba de manera individual, en grupo, o empujando la carriola de los hijos.

Reconocimiento especial se llevaron aquellos atletas con discapacidad que en sus sillas especiales completaron el recorrido dejando claro que cuando se quiere, se puede.

Este ejemplo contagió a los demás competidores, como la mexiquense Esmeralda Rebollo Salgado quien llegó a esta localidad con una sola idea en mente: hacer su carrera, forzar el desgaste de las rivales y llevarse, de punta a punta, esta justa deportiva.

Al enfilarse hacia la plaza principal de esta localidad -donde se instaló salida y meta-, las campanas de catedral zapopana anunciaron su triunfo, con tiempo de 36 minutos y 17 segundos, seguida por la local Violeta Gómez Mayoral y la experimentada Adriana Sánchez Ruiz, quienes entraron a la meta en 37:13 y 38:26, respectivamente.

En tanto, en la rama masculina, a pesar del esfuerzo del jalisciense Jaime Raúl Gómez Mayoral, el keniata Stepehn Mburi Njoroge se adjudicó el primer lugar absoluto, al romper el cordón de meta, con un tiempo de 32 minutos y dos segundos. Por su triunfo absoluto en la prueba Esmeralda y Stephen se llevaron un cheque de 10 mil pesos, cada uno.

Una muestra más del posicionamiento de las Simicarreras en el ánimo de la gente se vivió en Zapopan, donde como ya es habitual -y esperado- después de entrar los últimos atletas adultos, se dio paso a la fiesta de la Simikids, pruebas especiales para deportistas entre 3 y 14 años.

La Simicarrera 10K marcha a Puebla, porque el objetivo es, como lo dice el Dr. Simi, fomentar el deporte, la unión familiar y el rescate de valores como la honestidad, respeto y la justicia.

Lo recaudado por las inscripciones fue donado al Albergue Infantil Los Pinos, A.C., donde se protege a más de 80 infantes en extrema pobreza y abandono.