Víctor González Torres compagino su trabajo voluntario con el aprendizaje de los quehaceres del negocio familiar.
En 1965 ingresa a Laboratorios Best, empresa creada por su abuelo, don Roberto González Terán, y de la cual es Director General a partir de 1976. Esta empresa pionera en su ramo, hoy cuenta con 2 plantas de producción en el Distrito Federal y en 1987 crea Plásticos Farmacéuticos.
A través de esta experiencia, Víctor González Torres conoció los beneficios de un medicamento, empezando por la salud que causan y la tranquilidad que brindan a las familias de los enfermos, así es que decidió que desde su trinchera -la empresarial- podía ayudar a miles de mexicanos en condiciones de pobreza, los cuales se encuentran incapacitados de acceder a medicamentos y artículos de primera necesidad.
Por lo tanto en 1994, bajo el modelo de “Unidos Para Ayudar”, crea la Fundación Best, el brazo asistencial de Laboratorios Best, que a la fecha apoya el trabajo de 2 mil 600 instituciones de asistencia social y beneficia a poco más de dos millones de mexicanos mensualmente.
Por medio del contacto con las instituciones, Víctor González Torres se dio cuenta que la ayuda inmediata no es la solución de raíz que requieren las problemáticas sociales en nuestro pais y el principal problema de la desigualdad social es la corrupción, es así que en 1996, crea el Movimiento Nacional Anticorrupción (MNA), mecanismo civil para asesorar jurídicamente a todos aquellos que sean víctimas de estos actos y que hoy cuenta con delegaciones en todo el país.
En 1997, ante el desplazamiento que sufren los laboratorios nacionales por parte de la industria farmacéutica trasnacional en instituciones como el Seguro Social (IMSS) e Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Víctor González Torres crea las Farmacias Similares para comercializar los medicamentos genéricos y Genéricos Intercambiables (GI) que por más de 50 años se distribuyeron en el Sector Salud y con esto, consolidar su sueño de llevar a los mexicanos medicamentos de calidad a no solo a precios accesibles, sino a precios justos.
Ante el vertiginoso crecimiento de los establecimientos que fueron reconocidos por el símbolo del Dr. Simi, Víctor González funda en 1999 Transportes Farmacéuticos Similares, empresa dedicada a surtir todos los medicamentos que comercializa y hacer que la salud llegue hasta los lugares más alejados.
En ese mismo año, 1999, decide aglutinar a todas sus empresas y fundaciones bajo un solo nombre: el Grupo Por Un País Mejor.
En el 2000, tras el éxito que representó la apertura de consultorios en las Farmacias Similares y con el objetivo de crear fuentes de trabajo para los médicos egresados de las universidades, impulsa la conformación de la Asociación de Médicos Mexicanos en Defensa de la Salud y la Economía Familiar (AMMESEF).
Para el 2002, ante el ascenso de su personaje insignia, el Doctor Simi, nace Simimex, la empresa encargada de comercializar todos los productos del hombre de la bata blanca que Víctor González ideó inspirado en la figura picaresca del comediante Joaquín Pardavé.
Sus valores han permeado en el corazón de otros y, de esta manera, su carácter altruista ha sido heredado por sus hijos: Eugenia, Jessica, Clara, Víctor y Lorena.
Así, Jessica, con la misma vocación altruista de su padre, ideó una nueva obra benéfica: la Fundación Niños de Eugenia, para dar protección a niños en situación de abandono, por tal motivo, en ese 2002, también, decide construir una casa-hogar para niñas en la localidad de Tepoztlán, Morelos, y con él, la Fundación Niños de Eugenia, que muy pronto abrirá su segunda casa hogar, ahora para varones.
Preocupado por el mejoramiento integral de las condiciones de vida de millones de mexicanos también en 2002, decide ampliar su abanico de apoyos y organiza la Fundación Mexicana en Defensa de los Seres Vivos (VIVOZ), ente que se encarga de salvaguardar el entorno y proteger a las especies en peligro de extinción.
En el 2003, impulsa la conformación de la Distribuidora del Dr. Simi, la empresa encargada de promover la imagen del Dr. Simi.
En 2003, en La Habana, Cuba, al lado de la Premio Nóbel de la Paz Rigoberta Menchú Tum, el empresario anuncia el nacimiento de la Asociación Latinoamericana por la Salud Para Todos, A.C., un modelo que entre sus objetivos impulsa la consolidación de un mercado libre de impuestos para medicamentos y la construcción de consultorios de primer nivel que llegue a los rincones más apartados y marginados del continente.
Por todas estas acciones, también en el 2003, la Asociación Mexicana de Instituciones de Asistencia Privada (AMIAP) lo reconoce con el Premio Nacional al Altruismo.
En 2004, Víctor González recibe el Premio Calendario Azteca de Oro al Nacionalismo Empresarial por parte de la Asociación Mexicana de Periodistas de Radio y Televisión (AMPRyT), así como el Premio a la Excelencia Empresarial por parte de la Asociación Nacional de Locutores de México.
Ya en 2005, Víctor González recibe un nuevo reconocimiento; en esta ocasión, por parte del consejo directivo de la Muy Respetable Gran Logia Valle de México, que en una ceremonia especial de tenida blanca le condecora por su trayectoria social y altruista.
Por medio del Grupo Por Un País Mejor, Víctor González Torres ha logrado:
Con sus empresas comerciales, la apertura de 3 mil 5700 establecimientos de Farmacias Similares; la construcción de una segunda planta de sus Laboratorios Best, y la creación de poco más de 10 milempleos directos, así como de 40 mil indirectos.
Cabe señalar que mediante un programa de descuento adicional, conocido como la tarjeta de “Amigos del Dr. Simi”, hoy se tiene un padrón de cinco millones 250 mil afiliados y en los 2 mil 885 consultorios de la Fundación Best (atendidos por 4 mil 580 médicos en todo el país) se da consulta a un promedio de dos millones 100 mil mexicanos mensualmente.
Todo ello, sin contar que hoy día 8 millones de compatriotas al mes compran medicamentos genéricos, Genéricos Intercambiables (GI) en Farmacias Similares, lo cual les permite acceder a medicamentos de calidad al más bajo precio, con lo cual pueden destinar la mayoría de sus recursos a mejorar sus condiciones de vida.
Bajo un modelo de negocio inédito, que antepone el servicio social a la ganancia comercial, Farmacias de Similares inició su internacionalización en el año de 2003.
Convencido de que es necesario cerrar la brecha entre ricos y pobres; abatir la inequidad y, por sobre todas las cosas, combatir la corrupción, Víctor González Torres expandió su negocio social a 7 países de Latinoamérica: Argentina, Chile, Perú, Costa Rica, Honduras, El Salvador y Guatemala.
EN LA POLÍTICA
La política significa una herramienta más de servicio para Víctor González Torres, no el único camino para servir al pueblo, su trayectoria empresarial y su compromiso social demuestran que de cuna, el llamado “Dr. Simi”, esta casado con el Pueblo
Harto de ser ignorado en sus denuncias de corrupción y de ser testigo de las injusticias sociales a las que están expuestos los mexicanos, decidió incursionar en la política.
En diciembre del año 2003, Víctor González Torres habló por primera vez de esta posibilidad y desde entonces puso en marcha una campaña ciudadana cuyo objetivo central fue abrir los espacios de diálogo con el pueblo e impulsar una revolución cultural democrática.
Un movimiento ciudadano inédito que, paso a paso, dejó constancia de su crecimiento ininterrumpido y del poder de convocatoria de Víctor González Torres por todo el país.
Del norte al sur y del este al oeste, la campaña ciudadana –pagado en su totalidad con recursos de Víctor González Torres- se retroalimentó del reclamo popular, originando con ello malestar y temor entre la clase política.
Víctor González Torres obtuvo más de dos millones de votos en las elecciones presidenciales del 2 de julio de 2006, dos millones de ciudadanos convencidos por los hechos y no por las palabras depositaron su confianza en el primer candidato ciudadano independiente en la historia de nuestro país. Ellos, no se dejaron intimidar por la campaña implementada por el IFE, que precisamente el 2 de julio en contra de la propia ley electoral, manifestó a través de carteles, que no se contabilizarían los votos emitidos por candidatos no registrados.
Esta lucha no fue en vano, a pocos días de las elecciones, la Suprema Corte de Justicia de la Nación reconoció que Víctor González Torres nunca estuvo en contra de la Constitución Mexicana. Esto representó un triunfo para la sociedad; por primera vez en la historia, el cuadro en blanco que existe en las boletas electorales cobró valor y no precisamente estadístico. Víctor González Torres con la ley en la mano, festejó un triunfo más de su Revolución Cultural Democrática.
Después del dos de julio, Víctor González Torres se dedicó de lleno a crear nuevos proyectos que beneficien en mayor medida a los más desprotegidos. Su más reciente proyecto, la emisión televisiva y radial, ¡Ser Feliz, Si Se Puede!, programa que funciona como puente y enlace entre los que necesitan ayuda y quienes pueden brindarla. Su forma de describirlo: “Este programa no es para divertir, es para ayudar”.
A sus 59 años, Víctor González Torres afirma que ¡Ser Feliz Si Se Puede!, miles de sonrisas de personas que encontraron en él, una solución a sus enfermedades y a sus carencias lo acompañan en su sueño de construir un país mejor.
Con hechos y no con palabras, Víctor González Torres:
¡Para servir a Dios y al Pueblo!