El Simisocialismo nace de la experiencia de su autor, Víctor González Torres, Dr. Simi, en el manejo de sus empresas e instituciones altruistas, en las que aplica su código de ética empresarial, donde establece el derecho de los trabajadores a un salario justo y a participar en los beneficios de la empresa; el de los clientes a obtener bienes y servicios de alta calidad a mejores precios; el de los proveedores a ser pagados oportunamente y, en su caso, apoyados en su expansión; y el del Estado a recibir cabalmente los impuestos que las leyes señalen.

Asimismo, pugna por el derecho de los pobres, marginados o dependientes en razón de su condición física o intelectual, a recibir el apoyo subsidiario para la satisfacción de sus necesidades ingentes, mediante actos de solidaridad, generosidad o altruismo.

El Simisocialismo se funda en los valores de la verdad, honestidad y productividad. Tiene como objetivo el bienestar del hombre y a la ética como rectora de todas las acciones de los integrantes de la sociedad.

En efecto, el valor de la verdad debe prevalecer en todas las acciones públicas y privadas; en cierto sentido, el de la verdad encierra el de la honestidad y muchos otros más. Sin embargo, en el Simisocialismo se da un peso específico congruente con la proclama: "La verdad os hará libres". La libertad, es quizá, la mayor aspiración del hombre, a tal grado que millones de seres humanos han ofrendado su vida en aras de ella.

La honestidad es indispensable para que cualquier doctrina, sistema o hasta proyecto pueda tener éxito. La honestidad es contraria a la corrupción. En el Simisocialismo se combate la corrupción con toda fuerza y entereza, donde quiera que se presente, con la convicción de que la corrupción es la destrucción de todo aquello en lo que está presente.

El Simisocialismo sostiene que hay una relación directa entre el grado de corrupción y la pobreza de cualquier sociedad y de sus integrantes.

Toda acción humana debe resultar productiva para el hombre y la sociedad que conforma con otros hombres. Por esta razón, el Simisocialismo reconoce esta necesidad y la proclama; no como una oportunidad de explotación del hombre por el hombre, puesto que establece la justa y adecuada distribución de los rendimientos, según corresponda, tanto por las aportaciones cuanto, también, en consideración de las necesidades. Así, se opone a la lucha de clases y pugna por la alianza entre ricos y pobres, el capital y el trabajo, regulada por normas jurídicas justas.

El Simisocialismo busca la justicia social y el bien común, mediante la salud, la educación y la seguridad para todos. Exige la creación de empleos para todos los que estén aptos para desempeñarlos, y el pago equitativo y proporcional de impuestos por todos los que tienen capacidad contributiva.

El Simisocialismo postula que el bienestar del ser humano es el propósito de la sociedad y reconoce que la buena salud es requisito fundamental para ese bienestar, junto con la educación. Un hombre enfermo merma su bienestar y el de los demás y quebranta el bien común.

  Siguiente  
   
   
 
   
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Alemania No. 10, Col. Independencia, C.P. 03630, México, D.F.