El Dr. Simi baila entre multitudes y conquista Japón
TOKIO, Japón.- Hablar de Japón es referirnos a un pulso contenido por siglos: un país
que camina con sandalias de madera sobre fibra óptica; una tierra donde el silencio de
los templos respira bajo el vibrante neón de sus ciudades y donde la memoria no se
abandona, sino que se transforma. Aquí, lo extranjero no irrumpe: se filtra, se adapta
y, con el tiempo, se vuelve propio.
Su herencia es disciplina, belleza y memoria -la ceremonia, el detalle, la dignidad
frente a la caída- y su legado, una obstinada capacidad de renacer sin perder el
alma.
Y es bajo este delicado equilibrio, entre multitudes disciplinadas y pantallas
luminosas, que una figura inesperada se abre paso. Sí, para asombro y sorpresa de
muchos; para orgullo de turistas mexicanos y chilenos, el Dr. Simi baila, saluda,
conecta y, sin romper la armonía, encuentra su lugar.
La escena no es menor. En el corazón de Shibuya Crossing, uno de los cruces peatonales
más transitados del mundo, el popular icono de México aterriza como símbolo de algo más
grande: la fusión de dos culturas.
La razón es clara: la apertura de una pop-up store en el edificio Zero Base Shibuya, una
apuesta que va más allá de lo comercial.
“Para nosotros, abrir una tienda en Tokio, en el cruce más famoso del mundo, es un sueño
hecho realidad”, explica Víctor González Herrera, presidente ejecutivo de Grupo Por Un
País Mejor.
“La idea nació hace al menos un año, siempre con la intención de llevar al Dr. Simi a
otras latitudes, como un embajador de buena voluntad y símbolo cultural de México”.
La tienda, que operará durante un mes, no busca necesariamente ganancias. El objetivo es
otro: posicionar un mensaje. “Sabemos que no será un negocio. Hemos invertido mucho,
pero lo hacemos con gusto, porque creemos en algo fundamental: ayudar es vivir”
La fecha tampoco es casual; esta apertura coincide con la Golden Week, uno de los
periodos vacacionales más importantes de Japón, cuando millones de personas -locales y
turistas- recorren zonas emblemáticas de la capital japonesa, como los alrededores de
Shibuya Station.
“Ha sido un gran orgullo representar no sólo a nuestra gran organización, sino a todo el
país, que hoy da un gran paso en el mercado asiático. Los quiero invitar a que se
sientan parte de este gran movimiento que derriba fronteras; estamos llegando lejísimos
y todos nuestros clientes hacen que esto sea posible. Gracias por ayudarnos a expandir
esta misión, este propósito y este mensaje”, agregó Víctor González Herrera, momentos
antes del Kagami Biraki, ceremonia cuyo significado se refiere a la apertura de un
negocio como algo místico.
Tiene que ver con una cultura donde una inauguración no puede romper un listón con algo
violento. Aquí se abre una esfera para la buena fortuna y en espera de lo mejor.
Melba Pría Olavarrieta, embajadora de México en Japón, presente en la ceremonia, destacó
que la iniciativa tiene un valor profundo: “Estamos frente a un símbolo en movimiento,
con una propuesta visual que dialoga con la estética local. Es motivo de orgullo que sea
una empresa mexicana la que esté aquí y nos demuestre de lo que está hecho nuestro
pueblo”.
En la tienda, la experiencia está pensada como un recorrido inmersivo: tres niveles, en
los que el visitante transita desde el origen de la marca (que se remonta a la última
década de los años 90, en el siglo pasado), hasta espacios interactivos con tecnología y
entretenimiento, donde los más jóvenes pueden crear contenido.
El último piso ofrece más de 50 productos exclusivos: peluches, figuras, ropa y objetos
diseñados especialmente para el mercado japonés.
Más allá de las diferencias de idioma o huso horario -más de 11 mil kilómetros separan a
Tokio de la Ciudad de México- hay algo que cruza cualquier frontera: la empatía. Esa es,
quizá, la clave del fenómeno y proyecta una nueva etapa para Farmacias Similares.
“Admiramos la cultura japonesa por todos los principios que vemos coincidentes con los
valores que representan a Grupo Por Un País Mejor y Dr. Simi, como la disciplina, el
respeto, la consideración, el amor y la alegría; todo esto creemos que es un match
perfecto para llegar a este gran país al que admiramos y tenemos mucho respeto. Estoy
convencido de que el Dr. Simi viene para alegrar más los corazones de los japoneses”,
concluyó González Herrera.
En una sociedad donde el servicio es valor central, el gesto del Dr. Simi -simple,
cercano y festivo- encuentra eco y, así, entre la multitud ordenada de Shibuya, unos
cruzan… otros corren para asegurar la foto y, en medio de ese paso incesante, hay un
personaje como el Dr. Simi que no sólo baila: también conecta. / México
Vicente Monroy, Ivan Cruz
y Luis Luna.